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El tribadismo o la tijera

El tribadismo,  conocido comúnmente como la posición de la tijera, es un acto sexual en el que una mujer frota su vulva contra el cuerpo de su pareja para estimularse sexualmente, especialmente para conseguir una amplia estimulación del clítoris. Esto puede conllevar un contacto genital femenino mujer-mujer o un roce de la vulva contra el muslo de su pareja, la barriga, las nalgas, el brazo u otra parte del cuerpo, excluyendo la boca.  El tribadismo se practica en una importante variedad de posiciones sexuales, incluida la posición del misionero.


El término «tribadismo» suele utilizarse en el contexto del sexo lesbiano y, originalmente, se incluyó en las creencias sociales sobre la capacidad de las mujeres de ser parejas sexualmente penetrantes.  Las mujeres acusadas de ser penetrantes durante la actividad sexual estaban sujetas a la burla pública o al castigo.  En los tiempos modernos, el término suele referirse a diversas formas de sexo sin penetración entre mujeres. También puede implicar la penetración vaginal por el uso de los dedos, un consolador o un consolador de doble penetración.
El tribadisme es una práctica sexual común entre las mujeres que tienen relaciones sexuales con otras mujeres.  Aunque el término tribadismo se aplica a menudo al acto de la estimulación vulva-vulva, en realidad, puede englobar una amplia variedad de actividades sexuales realcionadas. Además de la  denominada posición de la tijera, que implica que la pareja una las piernas en una posición similar a la forma de las tijeras para presionar sus vulvas vez, el tribadisme puede realizarse desde la conocida como posición del misionero e incluso desde otras muy diferentes y variadas. El tribadismo puede ir acompañado con la penetración vaginal usando los dedos o un consolador.
Algunas mujeres lesbianas y bisexuales no practican la posición de la tijera ya  que la encuentran físicamente incómoda y consideran que no es representativa de las prácticas sexuales lésbicas, y que es más atribuible a las fantasías masculinas de la industria pornográfica heterosexual. En cambio, otras parejas sexuales de mujeres afirman que la practican con normalidad. Como en cualquier otra cosa relacionada con el sexo, las posibilidades son tantas y tan respetables, como el número de personas.
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